La volatilidad de los mercados

¡Manejarlo con sólo 3 reglas!

No es la primera vez que nos enfrentamos a la volatilidad de los mercados financieros. Hoy lo retomamos con más atención al aspecto psicológico. Les recuerdo que la volatilidad significa la fluctuación de los precios de un determinado instrumento financiero. Un instrumento experimentará una alta volatilidad cuanto mayor sea la magnitud de la variación al alza y a la baja de los precios.

En resumen, un instrumento financiero que ve subir y bajar el precio de manera significativa, muestra una fuerte volatilidad. Estadísticamente, la volatilidad se mide a través de la desviación estándar
La volatilidad de los instrumentos financieros es «natural». La volatilidad de un instrumento financiero es un fenómeno completamente «natural». Por lo tanto, es obvio que ha ocurrido en el pasado y ciertamente ocurrirá en el futuro.

En principio, en la Bolsa lo que sube tarde o temprano debe bajar y viceversa. Si por un lado eres consciente de que los mercados financieros tienen una tendencia fluctuante y estás dispuesto a vivir con ella para llevar algo de dinero a casa, por otro lado las cosas cambian cuando los mercados registran fuertes y repentinas turbulencias!

Tal fenómeno ocurrió a mediados de marzo de este año, cuando los mercados de valores en cuestión de días alcanzaron una pérdida del 35%! Son estos eventos repentinos e inesperados, fuera de nuestro alcance, los que inducen a nuestras mentes a jugar malas pasadas, empujándonos a tomar decisiones financieras a merced de la emoción y por lo tanto equivocadas!

Para que la volatilidad no se convierta en sinónimo de emocionalidad, es necesario seguir algunas reglas básicas! Reglas triviales, muy simples en sí mismas, pero que muchos inversores ignoran o tienden a olvidar fácilmente! ¡No tienes ni idea de cuántos ahorradores durante la última crisis liquidaron sus posiciones sólo porque vieron su cartera como una pérdida!

Por lo tanto, es importante tener en cuenta algunas reglas fundamentales para mantener el pánico y la volatilidad a raya. Hoy les mostraremos tres reglas muy simples, de las que ya habrán oído hablar, ¡pero refrescarse no está nada mal!

¡Defina sus objetivos claramente!

Una forma de gestionar la ansiedad inducida por la volatilidad de los mercados es definir de forma inmediata y clara el objetivo de inversión y con él, por tanto, su horizonte temporal! Por ejemplo, si tu objetivo es ahorrar para complementar tu futura pensión y ya tienes 40 años, ¡es inútil que hayas vendido todo en marzo de este año! ¡Esperemos que pasen al menos 25 años antes de que te retires! Y el 99% en 25 años el mercado de valores estará a un nivel más alto que ahora.

¡Trata con tu apetito de riesgo!

Si su objetivo de inversión es a largo plazo, teóricamente debería construir una cartera con un buen porcentaje de acciones. Pero siempre tienes que lidiar con tu apetito de riesgo.

Si no está dispuesto a aceptar ni siquiera una turbulencia grave del mercado, que sin duda se producirá a lo largo de su historia como inversor, entonces elija instrumentos que históricamente tengan una menor volatilidad. Si, en cambio, eliges invertir todo en acciones, ¡acepta con serenidad los momentos de alta volatilidad y conviva con ellos!

Diversifique su cartera de forma óptima!

Una vez identificado y aclarado el objetivo de inversión, y consciente de su apetito de riesgo, queda otro aspecto muy importante a tener en cuenta: ¡la diversificación óptima de su cartera! Si bien es cierto que los mercados financieros históricamente bajan y suben, no es menos cierto que este fenómeno no se produce necesariamente para todos los instrumentos que cotizan en bolsa!

¡Expliquémoslo mejor! Si invierte en una sola acción, debido a una crisis financiera, puede que ya no alcance su precio de compra! Algunas empresas, incluso las grandes y establecidas, fracasan. ¿Quieres algunos nombres del pasado? Kodak o Blockbuster, que en su día parecía particularmente fuerte e innovador.
¡Una forma de evitar estos peligros tan reales es invertir en una cesta de acciones! ¿Cómo se hace eso?

Hoy tienes a tu disposición algunas herramientas muy útiles: el etf! Gracias a etf puedes invertir en un conjunto de acciones tan grande que representa toda una zona geográfica! Por ejemplo, si invierte en etf Europa, comprará un grupo de acciones representativas del Viejo Continente! Como bien puede entender, el riesgo de que Europa fracase no es comparable al riesgo de que una sola empresa fracase.